lunes, 3 de enero de 2011

Cacería en el jardín

"Tu temor a la muerte no es más que el temblor del pastor cuando se encuentra de pie ante el rey, cuya mano va a apoyarse sobre él como una honra." El profeta, Khalil Gibrán



Apareció primero en las alturas, entre las cañas,mostrando su habilidad de equilibrista. Era bello, mi mamá había soñado con él la noche anterior. A mí me recordaba al que anda por ahí, a los pies de Ganesha. Y era también el real, la pequeña vida de sangre caliente, dinámica, deseosa, quién sabe buscando qué entre las cañas de los tomates. Me fui temiendo que saltara y presintiendo la violencia y la muerte. Cerca de un mes atrás había sido un venteveo, también entre las cañas, revoloteando. Frida lo atrapó sin que mis gritos valieran de nada, juguetona, feliz, inocente. Esta vez algo en mí lo deseaba, la parte sensata para la cual un roedor representa peligro, enfermedad, veneno. La espera densa. Después supe que bajó y corrió hacia las hortencias encerrándose. La peor opción, como si hubiera elegido la muerte. Meterse en el laurel, huir por el paredón era lo más fácil y previsible. Frida lo mató, después de acorralarlo, con pequeños mordiscos, sin sangre, como al venteveo.
La paz del cadáver, el entierro después de la siesta. Me gusta enterrar. Me gusta la paz de los cadáveres. Les agradezco enseñarme la muerte.

En las cacerías reales de la antigua china, perseguían a la presa desde tres direcciones, la cuarta quedaba libre. Si el animal huía por la cuarta dirección, abandonaban la persecución. De lo contrario, lo encerraban conduciéndolo hasta una puerta detrás de la cual estaba el rey para darle caza. Se consideraba que el animal había elegido la muerte.

martes, 28 de diciembre de 2010

La tierra no necesitaba de la lluvia. Contenía en sí la lluvia. Era capaz de abrirse a su propia humedad. Dentro suyo se creaba constantemente el cielo. Pero quiso sentirse aún más y sacó su cielo y fueron las nubes y el rayo que rajó la tierra que se abría gustosa al agua bendita.

sábado, 18 de diciembre de 2010



simplemente me gustó esta foto de Nina

lunes, 22 de noviembre de 2010

Pequeño viaje

Al colectivo sube un hombre con un Cristo estampado en la remera. La imagen ocupa toda la tela. Impacta. Sobre todo los ojos. Y sobre la remera un rosario de cuentas de madera. Siento que es demasiado, que desborda hacia afuera. Me pregunto por el hombre hacia adentro pero no puedo verlo, la imagen invade. Otros pasajeros: una chica rubia que se sienta al lado mío, una vieja con pañuelo a la cabeza, anteojos inmensos y pollera sucia, "le falta la escoba" dicen atrás.
Me embarco enseguida. Yo y tres chicos. Alegría.Descenso. La isla huele a ligustro. Hay también madreselvas, flores amarillas y violetas: lo que soy capaz de nombrar. Me interno por un camino, me pregunto si será posible dar la vuelta a la isla. Camino. El tiempo escandido por el ir y venir de la lancha. La conciencia de lo que fluye alrededor: el agua, el viento. La isla es una referencia, un lugar donde pararse. La tierra encharcada es el río que amenaza con diluirla. Pero sigue ahí. El camino se corta, tomo el que va a la costa. Peces muertos. Viento y basura en la orilla, tristeza. Prefiero estar adentro pero no hay ya adónde ir. En las casas cuelgan macetas insólitas: cascos, pavas. Y se mezclan las gallinas con los perros, un caballo las agita. De nuevo en el camino verde. Me meto entre las plantas. Es lindo mear al aire libre. Liberada, me quedo un rato ahí, escuchando. Vuelvo a esperar la lancha. Me gusta estar entre esta gente aunque no pertenezco , me gustan los niños pescadores. En la espera se sigue pescando. Veo cortar la carne con una familiaridad que se me vuelve extraña. La muerte ahí, el alimento, Cristo. Descubro que en el reverso del boleto hay impresas unas frases del Tao Te King: hablan de vaciar para que algo pueda ser llenado. Probablemente no las haya leído nadie más que yo porque en la lancha pasa el chico pidiendo los boletos. Pasan a fomar parte de un bollo de papelitos en su mano. Pienso que es una forma de vaciarme.
Uno no queda igual después de andar en lancha. La lancha nos deshace. Sólo la conciencia de las orillas, del viento, de los marcos de las ventanas, del bamboleo , del ruido del motor. Stella Maris, Azul, Privado, Miel, Camping, La estrella negra. El nene que está al lado mío se fascina con el reflejo de la ventana recogida en el techo, quiere tocarla. Llegamos. Me gustan los hombres que andan así, con la agilidad del que controla la subida y la bajada de los pasajeros en la lancha. Me tomo el colectivo del lado equivocado pero llego igual. Al final todo da vuelta en círculos.Suben la chica rubia y la señora de beige que viajaron a la ida. Llego como si nada, como si hoy no hubira ido a una isla.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Zambullirme en el agua fría de mí más allá el espejo. Inversa. Sostenida del hilo de mis pupilas negras.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

domingo, 18 de julio de 2010

-¿no puede usted dejar de mirarme así? De verdad, me está molestando
¿es que tengo monos en la cara?

-no, no, no esa ud a quien miro, es que tiene alguien superpuesto, otro rostro

-ah, claro, a veces pasa...sí. Tengo esa sensación a veces, ahora que me doy cuenta, como la de verse un grano en la mejilla.

-mmmm perdón, no escuché lo que dijo. Su voz va en un sentido y los gestos, los del otro, digo....la forma en que mueve su boca es diferente...me confunden. Una boca preciosa, la verdad, dan ganas de besarla...

-le aseguro que no tengo el menor deseo de que me bese. Por otra parte, mis labios son fríos y resecos, puede estar seguro que va a ser como besar un muerto. A menos que eso quiera...

-mi nombre sí,es ese, ¿cómo lo sabe?

-no dije nada, no, no lo conozco. Por favor aléjese de mí.

-tengo un miedo terrible, porque quiero besarla, pero tiene alguien atrás que me molesta...no deja de hablar,quiere que me vaya.Temo perderla, temo no verla nunca más.

-ud está loco.

-pruebe lo sieguiente: siga sus palabras, actúelas.No piensa así,sí, ya lo sé, usted es hermosa y realmente me ama, pero por un momento por favor, únase a ella.

-ni soy hermosa ni lo amo

-eso es..ahh...contradicción perfecta...fascinante...su boca...sus palabras.

-basta, no lo sop orto ás no o opor o ás e ije! asta! áyase! a asi o uedo ni blar ajjjjjj ar a jo!!!

-ahora sí, ahora que ya no nos molesta más podemos ser felices. Voy a besarla...pero ¿por qué me rechaza ahora? ¿por qué me mira usted así? ¿es que tengo monos en la cara?